Escuchando una canción he pensado en volar. Volar al cielo y sentirme libre. Todos ansiamos la libertad máxima pero nunca la tenemos. Siempre por un lado o por otro estamos atados, con estrés, preocupaciones. Por lo tanto, debemos salir de todo ello y para eso, existen los sueños.
Soñar despierto te lleva a lugares fantásticos y a mí el otro día me dio por volar.
Quizá anhelo algo y lo quiero encontrar volando; quizá no. Como dije en su día con estos versos:
Desde mi cristal azul miro,
desde mi corazón rojo anhelo,
desde la montaña espero.
Aquí desde mi sitio.
Espero la luz verde,
espero la cuerda que me agarre,
espero el sentir de una llama,
espero el calor de una palabra.
Y sigo aquí, como siempre.
Como antaño, como ahora,
como lo haré hasta que llegue.
Y sigo aquí, caminando,
caminando hacia lo etéreo.
Lo etéreo, que es lo celestial, panteónico, mítico, perfecto. Esa perfección que todos queremos encontrar, otros con mucha más obsesión casi mortal.
Os invito a que alguna vez con vuestras alas podais volar y sentir lo que se siente, os gustará.
Fuego Fatuo
Hace 12 años